PARIS - La ciencia lo ha demostrado desde hace tiempo:
Alzheimer, Parkinson, esclerosis en placas, autismo, todas las
enfermedades neurovegetativas aparecen, cuando las neuronas padecen
daños irreversibles.
Esto se produce poco a poco, a lo largo de la vida, mediante incesantes agresiones químicas y físicas que atacan las neuronas hasta dejarlas al borde de la muerte.
La causa principal de ese cóctel neurotóxico explosivo es la acumulación de metales pesados en el medio ambiente: aluminio en el agua, mercurio en la boca, pesticida en los alimentos, solventes y partículas ultrafinas en el aire, etc.
Esas substancias, perfectamente identificadas y documentadas por la ciencia, podrían ser prohibidas, desaparecer de nuestra vida, si existiera la voluntad de aplicar una verdadera política de prevención.
Pero sucede todo lo contrario. La parte oculta del iceberg aparece en " Menace sur les neurones " ("Amenaza contra las neuronas"), que acaba de publicar en Francia la editorial Actes Sur, de Marie Grosman, especialista en salud ambiental, y Roger Lenglet, periodista y filósofo.
Esto se produce poco a poco, a lo largo de la vida, mediante incesantes agresiones químicas y físicas que atacan las neuronas hasta dejarlas al borde de la muerte.
La causa principal de ese cóctel neurotóxico explosivo es la acumulación de metales pesados en el medio ambiente: aluminio en el agua, mercurio en la boca, pesticida en los alimentos, solventes y partículas ultrafinas en el aire, etc.
Esas substancias, perfectamente identificadas y documentadas por la ciencia, podrían ser prohibidas, desaparecer de nuestra vida, si existiera la voluntad de aplicar una verdadera política de prevención.
Pero sucede todo lo contrario. La parte oculta del iceberg aparece en " Menace sur les neurones " ("Amenaza contra las neuronas"), que acaba de publicar en Francia la editorial Actes Sur, de Marie Grosman, especialista en salud ambiental, y Roger Lenglet, periodista y filósofo.
