El hipocampo, una estructura cerebral de nombre
mitológico y que es un engranaje central de la maquinaria de la memoria,
puede haber revelado uno de los mecanismos de la formación de
recuerdos.
En un trabajo que hoy publica nada menos que la revista Science
, investigadores del Laboratorio de Plasticidad Neuronal del Instituto
Leloir probaron en ratones que las neuronas "recién nacidas" (las que se
crean no durante el desarrollo embrionario, sino en el cerebro adulto)
reaccionan de forma diferente a las maduras frente a los estímulos: son
menos selectivas y se activan más fácilmente. Esto, especulan, les
permitiría asociar dos o más recuerdos cercanos en el tiempo.
Dado que el hipocampo es una estructura conservada a lo
largo de la evolución y similar en todas las especies de mamíferos, el
hallazgo ayuda a entender los procesos de neurogénesis que, con la
prolongación de la expectativa de vida, se encuentran en el centro de
interés de la medicina y agrega una nueva pieza al complejísimo
rompecabezas que nos hace humanos.
"Aunque en las escuelas todavía se enseña que las
neuronas sólo se crean durante el desarrollo temprano, y si se mueren,
no se reemplazan, hoy sabemos que hay un lugar en el que incluso en
humanos nacen nuevas neuronas a lo largo de toda la vida: el giro
dentado del hipocampo -explica Antonia Marin-Burgin, primera autora del
trabajo que también firman Lucas Mongiat, María Belén Pardi y Alejandro
Schinder-.
